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Sección actualizada el Miércoles, 28 de Agosto de 2002

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Quién es Dios?
por Juan Pablo Ventoso  

Quién o qué es Dios para Waters? Vale la pena tratar de averiguar la verdadera preocupación que encierra el inicio de Amused to Death. El disco tiene como principio y final a Alf Razzell, quien recuerda al soldado Bill Hubbard herido, tratándolo de ayudar, para al final tener que dejarlo moribundo en tierra de nadie. Al instante siguiente escuchamos a una chica diciendo que le gusta ver la guerra por TV, para enterarse quién gana y quién pierde. Este es el principio de What God Wants, Parte I.

Tomemos a Dios como el capitalismo norteamericano. Dios quiere paz, Dios quiere guerra, Dios quiere ocultarse a sí mismo. Un pilar de la estrategia comercial norteamericana es la correcta manipulación de las masas. Para esto la gente tiene que seguir inconscientemente las tendencias que hacen triunfar a este modelo. Es lo que ocurre cuando miramos una guerra como si fuera un partido de la NBA (Perfect Sense, Parte II). Si bien el disco fué compuesto en varias etapas, se nota un tema en común: la televisión como medio necesario para manejar al pueblo, entrando en la intimidad de cualquier habitante del mundo, presenciando, por ejemplo, el asesinato de una estudiante en Tiananmen Square (una total masacre).

Ahora, como termina esta historia? Como es el desenlace de un sistema manejado por los medios, controlados por una superpotencia económica? Según Waters, la gente del mundo, totalmente empobrecida, rezará a Dios, mientras otros tratarán de conseguir el dinero que puedan, y a algunos se les colmará la paciencia, cargarán sus armas, y es ahí cuando el holocausto terminará con todos y todo, siempre transmitido a través de la TV. Todo esto no es más que un simple divertimento, un espectáculo como lo fueron las guerras, antes ajenas, y los atentados.

Pero Roger se da cuenta de su error, que es el error de todos. La crueldad mundial nos hace olvidarnos de nuestros deseos cercanos, nuestro entorno. En Three Wishes utiliza a un Aladino imaginario para pedir paz al mundo y evitar que su padre muriera en la guerra cuando él era chico. Y luego de que sus deseos hayan sido cumplidos se da cuenta de que estos lo alejaron de la mujer que lo haría feliz, y nada puede hacer para evitarlo. Sus anhelos ya fueron cumplidos y el genio vuelve a la botella, mientras su amor se aleja definitivamente.

Es un peligro latente para todos. La vida actual nos invade, nos instala sus propios deseos para hacernos consumir los productos convenientes. Mayor audiencia, mayores ventas, grandes potencias que siguen creciendo. Y lo que realmente queríamos queda desplazado. La mujer que nos salvaría la vida sigue su camino, y nosotros no nos damos cuenta de que tendríamos que estar a su lado. Preferimos, inconscientemente, sentarnos frente al televisor a mirar la guerra en Afghanistán. Todos perderemos, nadie gana realmente. Ni siquiera Dios.-